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Camponotus punctulatus, la hormiga plaga constructora de tacurúes


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Introducción
La "hormiga constructora de tacurúes"  Camponotus punctulatus es una hormiga nativa de Argentina. En el NE es fácil observarlas a los costados de las rutas, especialmente en los predios post-agrícolas y pecuarios, en los que aumenta repentinamente su densidad de nidos ("tacurúes").
Estas hormigas no comen cultivos, pero sus tacurúes son tan duros, que les ocasionan problemas mecánicos a los productores, cuando quieren pasar las máquinas a la hora de la resiembra.
Nosotros investigamos las posibles causas de la "explosión de tacurúes", para poder armar un plan de manejo que prevenga su aparición sin necesidad de utilizar productos químicos.



Campo de arroz que presenta Tacurúes

La Dra Folgarait  nos muestran el tamaño
y la dureza que pueden alcanzar los tacurúes.


Información sobre Camponotus punctulatus

 

¿Alguna vez viste este paisaje al costado de la ruta?

Cuando en el NE de Argentina se empezó a explotar la tierra en forma agraria, hace ya unas dos décadas, el entusiasmo inicial de los productores se vio derrumbado al encontrarse con este inesperado problema...

Los campos abandonados se llenan de tacurúes
Invasión de tacurúes en una arrocera con 4-6 años de abandono.

Tanto en los predios agrícolas que entran en rotación ganadera, como en los predios arados en los que no se efectúa la siembra inmediatamente, aparecen los hormigueros de Camponotus punctulatus, más conocidos como "tacurúes", en cantidades jamás vistas antes.

Tacurúes en una arrocera con 21 años de abandono
En los predios abandonados los tacurúes crecen hasta ser enormes: aquí, en una arrocera con 21 años de abandono.

La hormiga es nativa, y la gente de la zona ya estaba acostumbrada a los tacurúes, pero nadie los había visto nunca tan grandes y en tanta cantidad. Su altura puede llegar a 1,65 metros en los predios abandonados (¡en el pastizal natural el promedio ronda los 40 cm!).

 

¿Qué es un tacurú?

Los tacurúes, hormigueros de C. punctulatus, son construcciones de tierra hechas por las hormigas.

Tacurú disturbado donde se ve una obrera de Camponotus punctulatus
Las hormigas de la especie Camponotus punctulatus son quienes construyen los tacurúes.

Los tacurúes están cubiertos de vegetación y ceden al atravesarlos con un cuchillito. Estas características los diferencian de los nidos de las termitas con los que suelen ser confundidos.

Un tacurú en una arrocera con 2 años de abandono.
Tacurú recién formado en una arrocera con 2 años de abandono.

Debido a las características de la tierra de la región sumadas al trabajo de las hormigas, los tacurúes al secarse se vuelven poseedores de una dureza increíble, que los vuelve muy resistentes a la rotura mecánica.

Patricia Folgarait con pala mecánica abriendo un tacurú
Para abrir un tacurú se necesita una pala mecánica. Aquí, en una arrocera con 4 años de abandono.

 

¡Los tacurúes nos invaden!

Esta hormiga no come pasturas, cultivos ni semillas, y aparentemente no representa riesgo alguno para el ganado. ¿Cuál es el problema de los tacurúes? Que cuando vuelve la época de siembra, deben ser derribados con maquinaria especializada, lo cual eleva tanto los costos de siembra que los beneficios del cultivo se ven drásticamente disminuidos, al punto que los productores pequeños y medianos deben resignarse exclusivamente a la ganadería una vez que se ven invadidos por estas hormigas.

Los grandes productores agrícolas de la zona prefieren utilizar nuevas tierras a gastar más dinero en combustible y reparación de máquinas para romper los tacurúes.

Y así el tiempo pasa, y los problemas se agravan.

Tacurúes al costado del camino
Los campos invadidos por tacurúes se están volviendo un paisaje común en el NE argentino.

¿Por qué aparecen los tacurúes?

Es normal en la naturaleza, que en un espacio vacío generado por un disturbio (natural o no), aparezcan organismos "colonizadores" que hacen el terreno más propicio para las especies que vienen después, y que tardan más en instalarse. Sin embargo, en algunos predios agrícolas abandonados, los tacurúes ya tienen 24 años de antigüedad y no hay signos de que sean desplazados por otras especies de animales.

En el campo natural la densidad de tacurúes es muy baja, y es raro que sean de gran tamaño. En esta situación sin disturbios los nidos de C. punctelatus son hipógeos (se encuentran debajo del suelo). El uso de la tierra cambia el comportamiento de construcción de los nidos haciendolos epígeos (Tacurúes).

¿Qué sabemos de C. punctulatus y sus tacurúes?

Lo único que sabíamos cuando empezamos la investigación en este sistema era que C. punctulatus, que construye grandes nidos llamados “tacurúes” (hasta 1,10 m. de altura y 2 m. de diámetro), y parecía explotar demográficamente en los predios agrícolas abandonados. El término explosión nunca fue mejor usado, ya que la densidad de sus nidos se eleva hasta 2.000 nidos/ha en los campos que fueron utilizados para el cultivo de arroz, mientras que en los campos naturales la densidad es de apenas 40 nidos/ha.

Densidad altísima de tacurúes en una parcela de ex arrocera
C. punctulatus
explota demográficamente en los predios abandonados. La densidad de tacurúes puede llegar a 2000 nidos por hectárea.

Para la construcción de sus hormigueros, C. punctulatus utiliza tierra que remueve del perfil del suelo. Dadas las dimensiones de sus hormigueros, es fácil imaginar la gran cantidad de tierra que es removida y la gran cantidad de galerías que son construidas dentro de ellos.

Dentro del tacurú se distinguen tres zonas, a las que llamamos: corteza móvil (compuesta de microagregados y parte superior del tacurú), centro del tacurú y base del mismo. Por debajo del tacurú hemos encontrado vestigios de antiguas labores agricolas, aún después de 15 años de realizadas.


C. punctulatus
es una ingeniera del ecosistema que hace una importante remoción de tierra.

Los tacurúes de C. punctulatus tienen una concentración alta de materia orgánica y nutrientes (Folgarait y otros 2002 PE). Estos nutrientes quedan disponibles para las plantas que así aumentan su biomasa vegetal (Folgarait y otros, en preparación). Es más, a medida que un tacurú crece, se da una sucesión vegetal en los mismos que finaliza con una comunidad de plantas típicas de tacurú (Folgarait y otros, 2002 PE). Los tacurúes son verdaderos ecosistemas en sí mismos, con comunidades de microorganismos, microfauna, mesofauna y macrofauna, inclusive a veces habilitan a las termitas a ocupar parte de sus nidos manteniendo una relación con las hormigas aún poco clara.

Nuestros estudios muestran que la descomposición de la biomasa vegetal no difiere mucho con la de sitios externos al tacurú (Folgarait y otros, en preparación), y que es llevada a cabo principalmente por microorganismos (González Polo y otros, en revisión). Las relaciones tróficas que se dan en el tacurú se vuelven fundamentales en determinadas épocas del año, y se observa un "efecto top-down" que genera mayor descomposición de biomasa en el tacurú. Los tacurúes también se caracterizan por tener una diversidad mucho mayor de ácaros (Folgarait y otros, en preparación). Por todas estas razones consideramos que C. punctulatus es una activa ingeniera del ecosistema suelo (Folgarait 1998).

También sabemos que C. punctulatus comparte muchas de sus características con las hormigas exóticas que invaden comunidades preestablecidas, entre ellas podemos destacar que es una hormiga omnívora, aunque no se alimenta de hojas (Folgarait y Gorosito, 2001); muy agresiva, con grandes habilidades competitivas (Gorosito y Folgarait, sin publicar); y aunque en colonias maduras es monogínica, se han registrado casos de nidos de reciente formación que poseían varias reinas (Folgarait, obs. pers.).

Plan de manejo

Los resultados preliminares de nuestras últimas investigaciones sugieren que Camponotus punctulatus se instala en el suelo desnudo (suelo donde no hay pasto), donde construye los tacurúes con tierra blanda. La tierra se ablanda cuando está suelta (por ejemplo porque pasó un arado) y cuando está mojada (por una napa superficial de agua o por una lluvia reciente).

Nuestra sugerencia preliminar para los productores, hasta que terminemos de analizar los resultados de los experimentos iniciales, sería que eviten a toda costa abandonar los campos con el suelo desnudo o tierra suelta. Si se va a abandonar un campo con esas características (por ejemplo, un campo en el que se sembró arroz y que quedó sin cobertura vegetal debido a la quema posterior del rastrojo), recomendamos sembrar pasturas con rizoma y crecimiento rápido. Buenos resultados hemos obtenido al sembrar pasturas de Setaria. Si usted quiere averiguar otras alternarivas puede comunicarse con nuestros colegas y colaboradores de la EEA, INTA-Mercedes, especialmente con el Ing. Rafael Pizzio y la Ing. Stella Altuve.

Ingeniero Rafael Pizzio con Talé entre los tacurúes de Aguaceritos en Mercedes
El ingeniero Rafael Pizzio (al frente), director del INTA-Mercedes, es un conocedor de la problemática de los tacurúes y recibe los resultados y comentarios de los productores.

Si usted es productor y ha sembrado otras especies de pastos en su campo, con lo que ha acumulado otras experiencias, escríbanos a la dirección especificada en el pie de página, o envíe un correo electrónico aquí.